Seguro de DECESOS, las opciones posibles para dejar solucionado el fallecimiento

Seguro de DECESOS, las opciones posibles para dejar solucionado el fallecimiento

Un buen seguro de Decesos no es solo conveniente, si no que creemos casi necesario, es la forma de dejar convenientemente arreglado una situación que es la única que se va a producir con absoluta seguridad en todos los seres vivientes.

¿Porqué decimos «un buen seguro»? no nos referimos a la calidad del servicio a obtener, del cual nosotros mismos no vamos a disfrutar, prácticamente todos los seguros de decesos son iguales, básicamente consiste en contratar un capital previamente calculado y la compañía de seguros se encarga de satisfacer el importe del servicio funerario de la empresa correspondiente. Al decir «un buen seguro» nos referimos a que no paguemos por el seguro contratado más que su coste real, por supuesto que la compañía de seguros tiene que ganar dinero, para eso está constituida, además de cobrarnos, en muchos casos, ese seguro en cómodas mensualidades a lo largo de casi nuestra vida.

¿Qué tipo de seguro debemos contratar?

Hay varias formas de contratar un seguro de decesos, independientemente de la Compañía que elijamos, podemos contratar un seguro de decesos por la forma en que calculen la prima a cobrarnos, estas son las más habituales:

Prima Natural

Esta modalidad calcula la prima a pagar en función de la probabilidad de supervivencia del asegurado, durante cada año en curso, aunque se pueda pagar por meses, el cálculo es anual.

Las primas a pagar son más económicas en los primeros tramos de edad pero a partir de cierta edad, aproximadamente los 60 años, las subidas son en algunos casos desorbitadas, llegando a pagar el tomador de la póliza cantidades muy superiores a los costes reales del servicio que se va a obtener. El ,digamos, “truco” de las Compañías  que comercializan este tipo de seguro de decesos, es que en un porcentaje alto, muchos asegurados al empezar a sufrir esas subidas desorbitadas se dan de baja, quedando todas las primas pagadas en beneficio de la compañía.

Este tipo de prima solamente es beneficioso para el asegurado cuando el fallecimiento se produce a edad temprana, beneficio que nadie pretende.

Normalmente, las compañías no dan mucha información sobre este tipo de primas, solo se basan en las primas tan bajas que ofrecen a su contratación.

 

Prima Nivelada

Esta modalidad calcula la prima a pagar de una manera constante a lo largo de la vida del asegurado, solamente puede sufrir variaciones anuales en función del cambio de capital asegurado, es decir el asegurado sabe que prima va a ir pagando independientemente de la edad que vaya teniendo, manteniéndose estable esa prima

Este tipo de prima es más justo, pero de inicio es mucho más caro, aunque al final el tomador de este tipo de primas paga mucho menos que en la modalidad natural.

 

Prima mixta

En este caso el cálculo de primas, se hace como su propio nombre ya indica realizando una mezcla entre la prima natural y la nivelada. En los primeros años se calcula como una prima natural y a continuación se pacta una edad en que las primas se van a nivelar la edad aproximada de nivelación, cambia según compañías, es entre los 60 y 70 años de edad de cada uno de los asegurados.

Este tipo de modalidad mixta, aglutina las bondades de las dos modalidades anteriores.  Nos parece dentro de este tipo de seguro de decesos, el más justo.

 

Prima única

Es un seguro de decesos pensado para personas de más de 65 años, una vez que la póliza queda formalizada y pagada la prima, la Compañía Aseguradora se compromete a sufragar los gastos del servicio de enterramiento o incineración al fallecimiento del asegurado.

La prima en este caso se paga en un único recibo, puede darse el caso de alguna compañía que lo divida en dos o tres plazos.

Al ser un seguro de decesos que se sufraga en un pago único, no sube año tras año y el capital se va revalorizando en función de los costes que pueda tener el servicio contratado.

Al ser un pago único, el coste de este recibo es alto, se puede pensar que correr con este costo puede ser oneroso para la economía del tomador, pero hay que pensar que si fallece repentinamente sin haber dejado ningún tipo de seguro, esta carga recaerá sobre los propios familiares. Con este seguro deja solucionado todos los tramites, económicos y de otra cualquier índole relacionado con su fallecimiento.

El seguro de decesos en cualquiera de las modalidades elegidas,  cubre la prestación del servicio de enterramiento o incineración, los traslados que normalmente hay que contratarlos expresamente y una serie de gestiones y servicios complementarios que pueden cambiar según compañías, como gestiones para la obtención del certificado de defunción, últimas voluntades, gestiones sobre herencias y testamento, pensión de viudedad u orfandad, servicio de psicología, etc.

¿Estos son todas las opciones que tenemos para tener cubierto nuestro fallecimiento?

Estas son las modalidades de seguros de decesos que nos ofrece actualmente el mercado, pero existe otras soluciones:

Acaba de salir un producto nuevo, amparado por una empresa líder en España en productos funerarios, que consiste en la venta de un pack, cuyo beneficiario no tiene que ser necesariamente su adquirente, puede ser cualquier persona designada por él, no tiene limitación de edad ni de estado físico, lo puede comprar y utilizar quien lo desee, no tiene fecha de caducidad. Tiene una tarifa plana, pero con distintos precios en función de la provincia donde se contrate. Se puede pagar como se desee, hasta en diez años, con una tarifa mínima de 40 € al mes.  El importe total pagado cubre exclusivamente los gastos del servicio de enterramiento o incineración de la misma forma que un seguro de decesos al uso, salvo que este producto no es un seguro que contempla un capital determinado, es la venta de un producto de manera anticipada, si la persona fallece antes del pago total del producto, los herederos deben complementar el importe total contratado.

La otra posibilidad es un seguro denominado Vida Entera, en el momento de su contratación, él tomador determina el capital a contratar, elige la forma de pago que puede ser de forma vitalicia, es decir hasta que fallezca o hasta que cumpla los 70 años. Pero con dos grandes diferencias respecto al seguro de vida que todos conocemos, por una parte este seguro es de una duración vitalicia, no se extingue a los 75 años como la mayoría de los seguros de vida, y por otra parte a partir del segundo año de haber pagado la prima correspondiente, se puede rescatar el capital pagado en primas, lógicamente con una merma que queda para la Compañía. A nuestro juicio este seguro que nos puede cubrir igualmente los gastos de nuestro fallecimiento puede ser más lógico o más interesante para aquellas personas que además de tener cubierto de cara a su familia esta vicisitud, para en su día poder elegir si dejar ese capital ahorrado a su familia para que cubra los gastos de su fallecimiento, o rescatarlo en vida y gastárselo en aquel capricho que nunca se dio.

 

Como un ejemplo práctico es la mejor explicación posible a un caso en especial, vamos a hacer los números resultantes de un Seguro de Decesos de tipo medio y un seguro de Vida Entera.

Hombre de 40 años, en ambos casos para un capital medio de 5.000 €. Con una muerte supuesta a los 75 años de edad, una edad bastante probable hoy en día.

Contratando un Decesos de prima natural, a la edad del fallecimiento habría pagado, 10.200 €

Contratando un Decesos de prima Nivelada, a la edad del fallecimiento habría pagado, 7.680 €

Contratando un Decesos de prima Mixta, a la edad del fallecimiento habría pagado, 6.950 €

Contratando un Decesos de Prima Única, a la edad del fallecimiento habría pagado 7.300€

Contratando un seguro Vida Entera, a la edad del fallecimiento habría pagado, 4.750 €

En los casos de contratar un seguro de decesos, el capital se iría actualizando anualmente, ya que los costes del servicio contratado van subiendo y el capital solo sirve para cubrir el fallecimiento, aunque si no se utiliza todo este capital se devuelve a los herederos.

En el caso del seguro de Vida Entera el capital es constante, pero tiene la ventaja de que se puede rescatar aproximadamente un 80 % de las primas pagadas a los 75 años, si no se ha producido el fallecimiento.  Si no se elige la opción del rescate, el capital que cobren los familiares lo pueden utilizar para la contratación con una empresa de servicios funerarios  de los servicios necesarios para el enterramiento o incineración de su familiar o para lo que crean conveniente.

¿TE PODEMOS AYUDAR?

Ofrecemos asesoramiento 100% personalizado con las mejores compañías, precios y coberturas

Avenida de Europa, 26 edificio 5 2ª planta. Complejo Ática
28224 Pozuelo de Alarcón, Madrid
Teléfono: 91 919 91 97
Email: info@servimediacion.es